Verano y Deporte

Consejos para entrenar en verano

Llevas todo el año entrenando, has cogido el ritmo y está en un estado de forma óptimo. Pero llega el Verano, con sus vacaciones y su calor sofocante, y ya te entran las dudas de como será tu rendimiento durante los meses estivales. Entrenar en verano mola mucho pero no puedes dejar de lado algunos inconvenientes, ni pasar por alto lo que te vamos  a contar en este artículo. Por lo general, en verano dispones de más tiempo, por lo que te podrás organizar mejor, así vamos allá con nuestros consejos para entrenar estos meses.

Factores a tener en cuenta para entrenar en verano

Lo primordial en estos casos será tener en cuenta aspectos como la temperatura, la alimentación o las horas de descanso ya que en verano nuestros cuerpos son más vulnerables por el calor y el clima en general.

Horario

Recomendamos tajantemente evitar las horas de más calor (entre las 12:00 y las 16:00), especialmente cuando haya más de 30 grados. Normalmente, el horario perfecto para entrenar al aire libre es entre las 7 y 11 de la mañana y por la noche cuando el sol se está poniendo, o es totalmente de noche. De hecho, los entrenamientos nocturnos en verano son muy agradecidos.

Temperaturas altas

El calor veraniego nos sube algún grado la temperatura de tu cuerpo, por lo que se provoca más fácilmente la deshidratación y el aumento de nuestras pulsaciones. Por lo tanto, hacer deporte puede suponer una actividad de riesgo en ciertos casos, por lo que recomendamos que las actividades o entrenamientos de alta intensidad pasen a un segundo plano, o no los realicemos al aire libre.

Deshidratación

Como respuesta a las altas temperaturas, nuestro cuerpo segrega mucho más sudor del normal, y este emplea el agua que tenemos en el cuerpo. Por lo que se favorece muchísimo la deshidratación. Entonces, en verano, sobre todo si hacemos deporte, debemos beber grandes cantidades de agua fresca, o líquido en su defecto. Ademas, no olvidemos que la sensación de sed aparece tras un deshidratación previa, por lo que no debemos esperar a sentir la necesidad de beber agua para hacerlo.

Equipamiento

Puede parecer una tontería pero este punto es uno de los más importantes. La ropa que nos pongamos debe estar adaptada al deporte o actividad física que vayamos a realizar. Con las temperaturas veraniegas, debes vestir ropa que transpire y si vas a tener contacto directo con el sol, de color claro. Además, también debemos tener en cuenta que si entrenamos sin camiseta o con poca ropa bajo el sol, nuestro cuerpo se deshidratará más rápido porque sudaremos más, y puede resultar contraproducente. Recomendamos evitar el sol durante el entrenamiento pero si no se puede, una gorra húmeda es una gran solución.

Comida

Previas a la actividad física, evita comidas muy calientes o pesadas en verano. La sensación de pesadez en el estómago y las mayores necesidades y recursos que empleará nuestro cuerpo en realizar la digestión nos hará estar más débiles. Ensaladas, fruta, sopas frías, ensaladillas, salmorejo.. te vendrán de perlas.

Humedad

Otro factor muy nocivo en verano. Si el aire tiene una humedad alta y practicas deporte, la evaporación del sudor será menor, por lo que tendrás una sensación de agobio y estrés altísima. Recomendamos tener a mano una toalla para secarnos constantemente y no dejar el sudor nos atrape y nos afecte, sobre todo mentalmente.

Radiación

Cuando el sol está en lo más alto, la radiación emitida es peligrosa y muy dañina, por lo que el contacto directo con el sol debe evitarse. Además, podemos echarnos un poco de crema para protegernos aún más.

 

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